Para explicar históricamente el desigual reparto y distribución de la tierra, Sergio se remonta a la mal llamada reconquista cristiana frente al mundo musulmán, cuando "los reyes dan tierra en el norte a los campesinos sin tierra, potenciando el minifundismo, pero a partir de la mitad sur necesitaron recurrir a las órdenes militares para combatir al musulmán y se les encomiendan como recompensa grandes extensiones de tierra. Con el tiempo se ha ido potenciando la acumulación de la tierra a través de las distintas leyes de los gobiernos de España. Durante el franquismo, a cambio del apoyo militar y civil al golpe del Estado, Franco expropió muchas tierras a mucha gente humilde y compensó a las familias que eran leales al régimen con grandes latifundios de tierra. El latifundismo no ha sido erradicado sino todo lo contrario, se sigue potenciando, incluso desde la transición, con ese intento de reforma agraria que se prometió pero que nunca se puso en práctica".
Marinaleda está impregnada de la historia andalucista, el andalucismo social, internacionalista y humanista que reivindicaban Blas Infante y Diamantino García Acosta. "Nuestra nación andaluza necesita un cambio profundo porque somos el sur de Europa, de las tierras más denostadas y más pobres […], donde el 30% de la población vive en una situación de extrema pobreza. Creemos en otra Andalucía, no en la del turismo y el folclore sino en la Andalucía de los más desfavorecidos. En la Andalucía de García Caparros, de Blas Infante, de Javier Berdejo, de Diamantino García, de Sánchez Gordillo, de Diego Cañamero, de toda esa gente que reivindica mayor soberanía para esta tierra llamada Andalucía".
Pero "al mismo tiempo somos internacionalistas porque creemos, como decía el Che Guevara, que nos debe acongojar cualquier injusticia que se cometa en cualquier parte del mundo. Somos también ecologistas porque creemos que el planeta es uno y porque creemos en que la tierra, el aire y todos los recursos naturales no deben tener dueño sino que deben pertenecer a toda la humanidad, nos consideramos antimilitaristas porque las guerras representan el poder de las élites burguesas y el fracaso de la humanidad como colectivo. Nos consideramos anticapitalistas porque el capitalismo crea desigualdades, barbarie y el enriquecimiento de unos pocos por encima de los intereses de la mayoría. Y también nos consideramos humanistas porque creemos en la vida por encima de cualquier otra circunstancia.
En Marinaleda el concepto de vivienda pública dista mucho de las tendencias actuales. El alcalde pone como ejemplo el anuncio de unas promociones en la provincia con un precio mínimo de 120.000 €. "Es un concepto que está prostituido. Nosotros no queremos ese tipo de vivienda pública donde la gente no tiene para pagarla. O si la paga prácticamente vive endeudada toda su vida y sin saber si va a llegar o no va a llegar a fin de mes".
En las más de 300 viviendas de parque público que hay en Marinaleda, la gente paga 15 euros al mes. "Nosotros como Ayuntamiento ponemos el terreno, albañiles, ponemos materiales, y la gente tiene que aportar su mano de obra y una vez finalizada una vivienda es para esa persona o, el segundo caso, que son las viviendas de alquiler donde el Ayuntamiento las construye de principio a fin. Estamos construyendo 24 viviendas y la gente accede a esa vivienda ya finalizada pagando entre 12-15 euros como máximo al mes. Porque creemos realmente que la vivienda es un derecho y no es un bien para especular. Y esa gente que me pregunta repetidamente si esto que se hace en Marinaleda puede hacerse en otro en otro lugar del mundo, por supuesto que sí. Tan solo hay que tener voluntad política.
Para nosotros la dignidad empieza con tener un techo seguro y asequible; para nosotros dignidad significa trabajar para repartir la riqueza y no para enriquecer a unos pocos. Significa tomar decisiones de forma comunitaria y no aceptar la explotación como forma de vida.
El lema "Una utopía hacia la Paz" del municipio ha enraizado en esta parte del sur de Europa como los miles de olivos que constituyen una de las fuentes de subsistencia de su población. La terca resistencia, la coherencia, la creencia en un proyecto político y el mantenimiento de esta alcaldía demuestran que el sueño de la reforma agraria, de la tierra para las manos colectivas que la trabajan, de relaciones sociales más humanas, no solo es posible sino necesario.
De
https://arainfo.org/sergio-gomez-alcalde-de-marinaleda-creemos-en-la-izquierda-que-suena-con-subvertir-el-orden-establecido/?fbclid=IwY2xjawQRO1lleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeR6NZKXMDlHv7DyeAAsPuUHvICxJpBq2s44cg5WpKCS-Imr7mcL9DPe8MEio_aem_Z5zi3xmj7X8qqIBoyXW7Eg
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