Entrada destacada

Major Destroyer records presenta Vidaguerrilla. Vinilo 7 pulgadas.

viernes, 23 de enero de 2026

Unpu3blo - jose pastorgonzalez

un pueblo
de mi pueblo dicen los libros antiguos que a finales del siglo XIX “tenía 47 casas mal distribuidas, calles estrechas y pendientes, escuelas de niños á la que asisten 34, de los que escriben 12, ... pósito con 43 fanejas de trigo, iglesia construida en 1677 en el centro de la población ... y 4 fuentes de buen agua ... hay un molino de aceite y 2 de harina,... comprende 1400 fanejas de tierra, de las que están roturadas sobre 700 empleadas en viñedos, almendros, olivos y cereales; casi todo el terreno es escabroso y pendiente, ... hay alguna cría de ganado y bastante caza y huertas en los bancales”. 

mis padres, que nacieron en los años cuarenta, llegaron a conocer un molino de aceite (al final de la calle la cuesta) y tres de harina. yo solo conocí moliendo uno de harina: el molino de enmedio. todavía recuerdo que allí, en la alameda, todos los veranos los vecinos construíamos con barro y piedras un pequeño dique para represar el agua y tener un sitio donde bañarnos. 

mis padres también me contaron que el pueblo llegó a tener dos tiendas y dos bares. yo conocí una de las tiendas y uno de los bares. la tienda cerró a mediados de los años 80. pocos años después también cerró el bar. el bar lo reabrieron en el 2002 los migueletes. estuvo abierto hasta lo del covid. hace unos meses lo han vuelto a abrir una pareja que viene de motril. aunque solo abre los fines de semana, algo es algo. 

el año pasado abrieron una tienda. mis padres hablaban de una sola escuela, pero cuando yo era niño, había una escuela para niños y otra para niñas. en la de niños seríamos unos 20 o 25 niños, y en el de niñas serían unas quince. de la escuela lo que más recuerdo es el frío que hacía en invierno y a don antonio que nos enseñó a jugar al ajedrez .

la vida de mis padres fue dura, mucho trabajo, muchas fatigas y mucho sacrificio. y aunque en mi casa no se hablaba mucho de ello, también conocieron el hambre y el miedo. mis padres trabajaron desde niños. mi madre limpiando para las familias más pudientes del pueblo y trabajando en el campo. mi padre en el campo y a destajo en la obra. también trabajaron unos años en la vendimia en francia. yo nací en 1972. he nacido aquí y me he criado aquí. y no he pasado mucho tiempo fuera del pueblo: los tres años del instituto y el año del servicio militar. pero incluso esos años siempre volvía para las navidades a ayudar a mis padres en la aceituna. 

me conozco el pueblo y los alrededores como la palma de mi mano. y he visto cómo todo ha ido cambiando. he visto crecer los árboles. he visto crecer los almendros y los olivos que planté con mi padre. he visto crecer las acacias de la plaza del ayuntamiento. he visto crecer los álamos del río. he visto cómo se secaron los árboles que plantaron en el camino al cementerio. he visto cómo se helaron y rebrotaron los manzanos del cortijo don pedro. he visto cómo los hijos de antonia y juan arrancaron todos los cerezos del cortijo la alberca.

aquí siempre se ha vivido de la agricultura; almendras, uvas, higos, aceituna, y algunos de la ganadería. y casi todos teníamos huerto, gallinas, conejos y algunas familias criaban un cerdo para tener carne para todo el año. y hacíamos nuestro vino, nuestro pan, nuestro jabón, incluso fumábamos el tabaco que cultivábamos. mi vida ha sido el campo. igual que mis padres empecé a trabajar desde niño y se que el campo es jodido. siempre ha sido jodido. ahora está más mecanizado (mulillas, vareadoras, dumpers ...)
 
pero sigue siendo duro. supongo que esta dureza es lo que ha hecho que el campo, la tierra, se haya ido abandonando. se ha dejado de cultivar, se han arrancado viñas, se han perdido caminos, se han secado las fuentes, se han caído balates, se han perdido acequias. todo se ha ido abandonando. todo se ha ido perdiendo. y además ahora los productos del campo no valen, no da ni para pagar un jornal. todo el campo se ha ido abandonando. 

y todo se ha perdido. y los que vivimos de él y en él, estamos abandonados y perdidos. pero aquí seguimos. por rutina o por que no sabemos hacer otra cosa o por que nos gusta. el abandono siempre nos ha estado rondando. en este pueblo nunca hemos sido mucha gente. y hubo unos años en que casi no quedó nadie. muchos se fueron a trabajar a los invernaderos, otros a la capital, otros a navarra, otros murieron y otros acabaron en las residencias de ancianos. algunos inviernos no quedábamos en el pueblo más de 20 personas y el más joven tenía 37 años . aquí el invierno es largo y duro.

y además aquí nunca vino mucha gente. estamos a desmano. en los años 80-90 llegó gente al pueblo, principalmente extranjeros. compraron cortijos, casas y terrenos. no sabían mucho de campo pero lo intentaban. se apañaron sus huertos, criaban sus gallinas y conejos, y se venían a la vendimia o a coger almendras para ganarse unos jornales. fue gente que se integró en el pueblo y se hicieron de querer. el pueblo daba alegría verlo, lleno de vida y hasta con niños. pero igual que llegaron se marcharon. los pocos que quedaron cuando llegó lo del brexit también marcharon. 

pocos quedaron. cuatro o cinco familias. pero de un tiempo a esta parte ha empezado a llegar gente de nuevo. han comprado casas cortijos y tierras. la mayoría solo vienen los fines de semana y para las fiestas. tienen su vida en la ciudad. para ellos el pueblo es un lugar para huir de los agobios de la ciudad. cuando vienen tampoco hacen mucha vida social con los de aquí. es como si no existiéramos. solo los ves en las comidas populares. pero algunos de los que se han venido si que viven en el pueblo casi todo el año. y algunos se han montado aquí sus negocios. hay una veterinaria de córdoba que ha abierto un taller de artesanía. y una pareja holandesa que ha abierto una panadería-repostería. y un matrimonio francés que tiene intención de abrir una tienda-herbolario. y los chavales de motril el bar. 

y el matrimonio rumano que trabaja para elías , que llevan aquí más de 20 años, que han abierto el año pasado una tienda de comestibles. y los hijos de guillermo “el de las eras” que han llegado a algún acuerdo con el ayuntamiento y están metidos en obras para hacer una casa de turismo rural en la antigua casa del maestro. ya hay otra casa de turismo rural, la que abrió por los 2000, paco fernández, en las marraneras de la casa de sus padres. 

le quedó bonica pero no vienen muchos turistas. ha venido gente nueva y el pueblo ha vuelto a recobrar la vida pero el campo está abandonado. nadie de los que han venido se ha tirado al campo, ni siquiera quieren tener una huerta. la tierra no vale nada. bueno, sí, estos días se anda diciendo por el pueblo que un grupo empresarial valenciano va a comprar cien hectáreas de viñedo en fuente solís para cultivar kiwis y arándanos. apañaos estamos. nadie de los que viene tiene intención de trabajar la tierra. y a mi me da pena. yo no soy tan viejo pero me siento viejo. y me parece que mis costumbres y mi cultura y mi identidad son cosas del pasado. que ya no hay gente de campo. ya no hay agricultores ni ganaderos. el campo no interesa. 

la gente del campo somos historia. el pueblo quizá esté recobrando la vida pero el campo y la tierra están abandonados. y nuestra cultura y nuestras costumbres se están perdiendo. mi nieto estuvo el pasado verano en el pueblo de los pitufos en málaga. todo es de color azul. vi en el ordenador las fotografías que hizo mi nieto cuando estuvo allí. no sé si me da risa, pena o rabia. y hace unos días fui a soportújar, al que ahora llaman, el pueblo de las brujas. estaba lleno de gente, pero no había nada que sirviera. y a las nueve de la noche parecía un pueblo fantasma, no quedaba nadie por las calles. y a mi me da pena. y no lo entiendo. y ayer leí en el periódico que trevélez tiene como reclamo turístico la casa de los tres cerditos y el lobo feroz. una eminencia al que se le haya ocurrido esta genial idea. no lo entiendo. los pueblos parecen parques temáticos y el campo olvidado, abandonado, todo perdido. nadie trabaja la tierra . y si nadie trabaja la tierra. ¿qué vamos a comer?. y como dice mi paisano pepe: “lo peor es ¿qué vamos a beber?”

Del facebook de
Jose Pastor Gonzalez, poeta en Alpujarra granaina.

O sees, te quiero John Dwyer

"flabbergasted"

https://www.youtube.com/watch?v=ttQeHu-4e94

El tipo tiene su banda, su discografica, toca con su propio equipo de sonido, tiene sus proyectos en solitario y con otros musicos, etc, etc.

Es uno de esos tios que no tienen que hacer na pa parecer guay y creo que seria guay aun si fuera el reponedor de aldi...lo que me lleva a pensar:

- hay que ser uno mismo, si eso te hace raro, po bueno. Po fale, po malegro

- si lo que haces no computa pa los demas, hazlo y que les vayan dando. La realidad consensuada es un invento facho.

Q7e buen sol

Pd. Que pasaria si una banda no quiere hacer promo ni marketing ni redes ni vender ni convencer a 4 gatos pa que "les dejen tocar" o vayan a verlos???

jueves, 22 de enero de 2026

Lo de los Black Keys

 Sacao de:

https://www.independent.co.uk/arts-entertainment/music/features/the-black-keys-interview-no-rain-no-flowers-b2802146.html

There’s much talk now of touring becoming financially unfeasible for most bands, even at the upper levels. “Yeah, it’s getting exceedingly expensive,” Carney says. “Ticket prices are soaring, but the money’s not necessarily trickling down into more profit or anything.” He recalls early tours spent sleeping in vans and living like “cockroaches” to get by on fifty-dollar gig fees. “But it was definitely a different time. And us being a two-piece made it much easier. One of our first tours was just the two of us in a sedan, all of our gear.”

UK singer-songwriter Billie Marten recently claimed that “mostly, artists are in financial ruin; we’re all paying Taylor Swift”. Fair point? “When you’re a big artist like Taylor, you’re able to negotiate powerful deals,” Carney says. “It’s a different business that she operates in than most of us operate in.

On tour, he argues, the artist takes on all of the risk, paying for everything from venue to crew to PA. “But each time you’re playing a show, someone’s slapping these service fees on, they’re taking 25 per cent of your merch off the top, it’s a f***ing racket, man. You would think over the course of 65, 75 years of rock’n’roll, someone would have stepped in and be like, ‘F*** all this shit. This is insane,’ and I think most managers would, but they’ve all been compromised.”


The value of Spotify, Carney claims, has risen from $25bn to $165bn in the past three years. The specific figure recently reported by Billboard is almost $161bn, but close enough. “There’s a lot of money in music; it’s creating billionaires. It’s just, we’ve been saying since 2010, that this s*** just doesn’t pay fairly. It’s insane.” And it’s a pattern he sees repeated across US society: the super-rich, rather than any particular politician, driving the world into the ground. “A lot of politics is a huge distraction from some other s*** that’s going on,” he says. “In America, you’ve had all this power aggregated by billionaires, and no one’s stepping in to fix that. If you have money here, you can get anything done and that’s really f***ing unnerving. It seems like people have a little bit more of a voice in the UK and France, for instance. But here it is a game of money, and anybody who doesn’t have it is losing.”