la entrada anterior me da pie a recordar algunas veces que me/nos han tratado de estafar en el negociete de la música. Curiosamente, la última "cosa rara" es reciente.
- Una supuesta discográfica de Barcelona que nos ofrecía el trato del siglo: nosotros pagábamos la grabación, la edición y la promoción si firmábamos con ellos. Aún me sorprende su caradura.
- Un estudio de grabación nos ofrecía grabar un álbum por un precio diez veces superior al de mercado. Solo la grabación!
- A finales de los 90, monté un pequeño estudio de grabación. Hiper-básico y ya desfasao para la tecnología del momento, pero lo intenté.
Hice un marketing de guerrilla con las típicas fotocopias con tfno para llevar y las puse por tiendas de música y las facultades (el internet no era aún popular y tampoco existían aún los negocios de locales de ensayo, al menos no en el formato actual).
No llamó naide...hasta año y medio o después.
Los únicos que llamaron pretendían que les grabara a ellos y a unos amigos suyos de gratis! Lo curioso es que para ellos fue una llamada a un desconocido, pero yo sí les conocía...
- Otra de grabaciones: conozco por internet a un músico local. Me ofrezco a colaborar, algo que considero fundamental para crear escena y mejorar.
El tipo me responde con cortesía pero que de momento está ocupado.
Unos días después vuelve a escribir pero esta vez para ofrecerse a grabarnos. Desconfiando, le pregunto qué equipo usa, le explico cómo nos gusta grabar y le hablo de los cacharros que uso...el otro lee el mensaje y ya no contesta. Mi interpretación: pensó que podía hacer negocio con nosotros pero cuando vió que no eramos novatos, lo dejó.
Adenda: nuevo contacto, de momento buen rollo...voto de confianza...
- Mando una maqueta a un concurso y somos seleccionados pa tocar en directo en un festival. El trato era que al ser un concurso y servirnos de promoción, no cobrábamos, pero nos daban catering, la camiseta oficial del festival y entrada gratis al festival.
Llegamos allí, había que pagar las cervezas, comida no había, había que pagar la camiseta y si queríamos ver los grupos profesionales, teníamos que comprar entrada...
- Un promotor está preparando un vinilo compilación de grupos malagueños. Contacto con él y me dice que todavía hay hueco. Me dice el precio por aparecer en el disco. No era exagerao y bueno, no esperaba que fuera gratis, así que continúo hablando con el tipo. Le preguntó detalles como cuántas copias nos dará, que tirada habrá, si hay promoción y cuando estaría listo.
El tipo no responde, da evasivas y se va poniendo nervioso. Al insistirle, acaba gritándome: "EL DINERO, EL DINERO!! DAME EL DINERO!!!
Obviamente no quisimos seguir, nos dió muy mala espina.
Hay que aclarar que el tipo sí logró editar la compilación. Dos ediciones que yo recuerde. O sea, no era una estafa necesariamente, pero nos trató como si lo fuera.
Segunda posdata: dado que no salimos en aquella compilación, decidimos montar la nuestra. Mucho más modesta (en CD) pero gratis pa los grupos. Regalamos copias a los grupos, hicimos promoción y lo pusimos a la venta en un garito de conciertos.




