Por Franco Berardi, mas en el blog Bloghemia:
" la personalidad autoritaria surge de la represión de la sexualidad, en virtud de la cual la coraza del carácter se adensa y la mente se cierra a la comprensión del otro. La cura estaba en el abandono de las rigideces identitarias y en la reactivación de la actitud conjuntiva, de la disposición a unir cuerpos y contaminar culturas.
La unión de los cuerpos ya no se ve obstaculizada por la represión, sino que es sustituida por la conexión tecnosemiótica. El problema es la anorexia sexual epidémica, la desaparición tendencial de la sexualidad y, en particular, de la sexualidad reproductiva.
Hoy vemos con total claridad el efecto combinado de la reforma neoliberal, que ha convertido a los seres humanos en enemigos de los seres humanos en nombre de la competencia y el dinero, y de la mutación conectiva, que ha vuelto a los seres humanos ineptos para la unión e ineptos para comprender la ambigüedad del lenguaje, endureciendo su coraza cognitiva y, por lo tanto, también de carácter. La amistad, la solidaridad, en las que antaño se basaba la posibilidad de resistir al fascismo, se han vuelto inconcebibles, porque ya no existen ni las condiciones sociales (precariedad y competencia generalizadas) ni las condiciones lingüísticas y afectivas (distanciamiento técnico, anorexia sexual) para que las relaciones de amistad y de solidaridad se reproduzcan. La peste negra, que un día infectó Europa y hoy se extiende imparable por el planeta, no es sólo el efecto de una derrota política que marca una época, sino sobre todo el producto de una mutación antropológica, psíquica y cognitiva, que hunde sus raíces en la transformación productiva y tecnológica verificada durante las últimas décadas. Así que tranquilicémonos, no es culpa nuestra que Hitler sea ahora el señor del mundo."