Un poco de perspectiva: a principios de los 90, los ancianos en torno a los 70 años habían nacido en la década de 1920. Habían conocido la miseria, el trabajo casi esclavo, la falta de nutrición y la imposibilidad de mejorar. Una guerra civil, una hambruna de más de quince años, veinte años más de dictadura. Para mitad de los 80, ya estaban en torno a sus 60 años. Normal que se sintieran estafados y amargados
Los ancianos actuales, en torno a los 70 años, nacieron a mitad de los años 50. Crecieron en un pais desarrollándose rápidamente. Con mayor acceso a educación gratis. Empleo estable, posibilidad de mejorar socialmente aún siendo pobre, acceso a vivienda barata. Inicio del consumismo y la clase media. Cuando murió Franco, esa generación acababa de entrar en la veintena. Se encontraron con "libertad y democracia" siendo muy jóvenes, lo pudieron disfrutar. Y con todo, muchos cayeron en las drogas y la mala vida.
Ahora esa gente, esa demografía, tiene en torno a los 75 años. Y a pesar de haber llevado una vida cómoda, con ventajas, en "democracia y libertad", comprando casi todo lo que querían, yendo de vacaciones, acumulando riqueza, varias viviendas en muchos casos, paradójicamente, están más amargaos que aquellos viejos de los 90, que sí las habían pasado canutas y no tenían ese discurso falso de "haber luchado contra el fascismo".
Los viejos actuales estaban plenamente integrados en la sociedad franquista y han seguido viviendo según ese franquismo sociológico en el que luego han educado a sus hijos. Y aún se escandalizan cuando las nuevas generaciones salen fachas...
Los viejos de 1920 estaban acojonados. Haber vivido la guerra, la represión y cuarenta años de dictadura les hizo miedosos. Cuando se hablaba de un tema que percibían arriesgado, se callaban. Si no sabían de algo, se callaban. Porque no había esa ignorancia atrevida actual de pretender saber de todo
Y lo que cabrea a los viejos actuales son tonterías como que un político ha dicho algo orientado precisamente a cabrearlos o que la gente explotada es pobre o que sus hijos no les dan el capricho de "darles nietos" o hipotecarse (muchos ni pueden) o que sus hijos no siguen la última moda idiota o que tienen una profesión que no les gusta o porque tienen una econonía precaria.
Le echan las culpa a los hijos de cosas sobre las que no tienen control. O porque sus hijos reclaman libertad.
Pareciera que los boomers ven a sus hijos como extensiones suyas, manipulables, juguetes sin voluntad propia. No es extraño que cada vez haya más ancianos solos, rechazados por sus propias familias. Se hacen insufribles y luego se quejan de que no van a verles, humillan a hijos y nietos y luego se preguntan que hicieron mal...
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